El rock and roll no está muerto

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Recientemente se ha publicado “Mystery Train”. Esta obra es como viajar por la ruta 66 en un “Delorean” armado con un cd repleto de mp3 lleno de todo el rock de los últimos treinta y cinco años. Su autor, Greil Marcus, nos conduce a parajes sonoros donde se funde la historia, el folklore y el rock más salvaje. “Mystery train” nos acerca al alma, a la fuerza latente tras cada acorde, tras cada letra que el rock ha parido en las últimas décadas. Sería algo así como un tratado sociológico con “Satisfaction” sonando de fondo.

La imagen irradia pura energía

Todo buen amante del rock and roll podrá contarte mil y una anécdotas sobre su grupo favorito. Existe un momento durante la adolescencia, no me preguntéis cuando, pero existe, en el que nuestros pabellones auditivos experimentan una revelación casi divina al escuchar los acordes de Nirvana, Jimmy Hendrix o los Ramones. Perdonen los puristas por situar a unos con otros. La música no admite radicalismos. Plantéatelo.

Mystery Train (Tren del misterio, no confundir con la nave del misterio de Iker). es calificado como una biblia del rock. Cuando escucho ese tipo de eslóganes me echo a temblar. Prefiero tomármelo con calma a la hora de comprar un libro. No están nada accesibles, sobre todo en formato papel. Es por ello por lo que me suelo dejar caer por alguna librería con mucho tiempo por delante. Ojeo hoja tras hoja, haciéndome el interesado mientras por el rabillo del ojo oteo a la empleada de ojos azules. Tomo la decisión. ¿Le pido el teléfono? Perdón, me confundí. Quería decir que merece la pena comprar el libro.

Mystery Train, es la segunda parte actualizada del original que salió a la venta en 1975. No os desaniméis. Es una versión que recoge lás últimas décadas de la historia del rock. Ahí es nada.

Personajes inolvidables

Todavía no lo he terminado pero me encanta. No soy de los que se jactan de saber que el verdadero artífice de la existencia de los Rolling Stones fuera Brian Jones o que el cuarto disco de Led Zeppelin no tiene título aparente debido a su guerra con la prensa especializada. Querían pasar desapercibidos. Para los fans del grupo podemos hablar de “Zoso” o de “Led Zeppelin IV”.

Añado una más de mi cosecha personal. Eran seguidores de la obra de Tolkien al que dedican algunos versos en “Ramble on”. Decía antes que no soy de los que presumen de su saber musical.** “Solo sé que no sé nada”,**como diría Sócrates. No, no me refiero al futbolista.

Este libro puede servirte para darte el pego en las noches canallas con tus amigos o amigas aunque mi recomendación va por otro camino. Descubrir la esencia de esos grupos míticos que acompañaron a muchos y muchas en infinidad de noches de fiesta, de desconsuelo o incluso de amor, por no decir sexo que para eso ya tenemos a las sombras de un tal Grey.

Este libro es como una cápsula de tiempo que te transporta en primera clase a otro momento de la historia. Un tiempo donde el rock seguía con su evolución natural hacia otras formas de manifestación. Te encontrarás sumergido en la vorágine de aquellos tiempos convulsos, desde la segunda crisis del petróleo, pasando por la invasión de las Malvinas o el final de la Guerra de Vietnam. Sucedieron muchas cosas durante esos años. Evidentemente el rock se vio influenciado. Por eso este libro es mucho más que música, es historia que puede ayudarnos a entender qué hemos hecho mal para tener lo que tenemos actualmente. Ya me entendéis.

Porque el rock nunca muere...

Si te gusta la música es una buena inversión. Si no te gusta el rock es una buena inversión, “tal vez veas la luz”. Decía antes que la música no admite radicalismos. Por eso lo recomiendo como el regalo perfecto en estas fechas navideñas para aquellos que gustan de otros tipos de música como el pop o el tecno. Haced el bien.

Archivado en 30 Rock, Crítica, Libro, Literatura, Música, Opinión
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